sábado, 8 de noviembre de 2014

Artillería rodada por Eulogio. España 1910

Uno de los más prolíficos fabricantes de soldados de plomo en España fue Eulogio González de Barcelona, quien produjo figuras de 30, 45 y 54 milímetros, siendo las del último tamaño las más celebradas y de mayor calidad. No se sabe con exactitud cuando empezó a esculpir sus figuras. Parece que inicialmente y hasta establecerse por su cuenta trabajó para personas como Juan José Millet, quien, al menos durante y durante un corto espacio tuvo una industria artesana de juguetes  en los albores del siglo XX. Bien pudieran corresponder sus iniciales a las que aparecen en una vistosa etiqueta cromo litográfica, que reproducía, a modo de algunas fábricas francesas una vistosa escena donde están presentes soldados, barcos, trenes, globos y aviones.La etiqueta estaba pegado sobre el papel gofrado de color rojo, con los extremos fileteados en dorado. He visto tres de esas cajas. Dos de ellas contenían figuras de Eulogio en 54 milímetros. Una de ellas albergaba en dos estantes un magnífico conjunto de artillería española rodada con dos trenes, uno con el cañón Krupp característico de la  artillería a caballo de este periodo y otro con el retrotren de municiones. Ambas llevan a lomos de los caballos de tiro a sus respectivos conductores y sobre el pescante del armón a los artilleros sentados. Los caballos van unidos con los característicos trozos de alambre que Eulogio utilizó para dar estabilidad al conjunto, unidos por parejas y sujetos al resto por trozos de cuerda que terminan en ganchos que engarzan con los orificios hechos al efecto.

 La caja es de un tamaño muy grande 51 x 20 x 8 centímetros, y de un peso considerable. Contiene 24 figuras entre caballos soldados y vehículos. Los soldados visten el pantalón caqui de campaña. Son en todo semejantes a  los que Eulogio fabricó para ese magnífico esfuerzo que, auspiciado por Arturo Llovera, sirvió para la construcción de la División del ejército con base en Barcelona entre los años 1920 y 1925.

La etiqueta a además de las iniciales J.J.M. y el  lugar donde se ubicaba, Barcelona, sobre un espacio en blanco están rotuladas la cifra 172/A, que imagino hará referencia al número de Serie y la A, probablemente a que es Artillería




miércoles, 5 de noviembre de 2014

PALOMEQUE V. Artillería

Palomeque en su primer Catálogo ilustrado  incluye en la página [9] bajo el epígrafe ARTILLERÍA. Cajas con cañones, armones, atalajes y figuras desmontables ejecutadas en clase extra, El nº1. estaba compuesto por Cañón y cuatro caballos, oficial y trompeta. Tengo en mi colección lo que probablemente es una de estas cajas, pues todas las que conozco que guardan los diversos tiros son idénticas. En cartón liso está totalmente exenta de decoración, y en su interior cabe perfectamente el tiro de cuatro caballos con armón y  el cañón montado, y lateralmente las dos figuras a las que alude el Catálogo. Es de imaginar que las piezas irían protegido por el envoltorio de la firma para evitar roces y que la pintura de los soldados estuviera impecable.

Caja con cañón
Oficial porta estandarte
Oficial, batidor y trompeta

Batería en marcha



El conjunto montado, desplegado y con el añadido de otras figuras a caballo, resulta de gran vistosidad sobre todo en este caso por la concurrencia de varios tipos de caballos diferentes de los que fabricaba Palomeque. No se especifica en el Catálogo si se incluían los artilleros que normalmente están sentados en el armón y que, desde luego, el fabricante había producido para sus baterías a caballo. Hay que señalar como curiosidad los diferentes tipos de cabezas que aparecen en el grupo: la del oficial, de mayor tamaño y la de los artilleros a caballo, una de las más pequeñas que utilizó Palomeque.


lunes, 3 de noviembre de 2014

Palomeque IV. Los préstamos

Palomeque comienza a fabricar sus soldados de plomo tardíamente con respecto a otros productores. A pesar de que todas sus figuras son plenamente corpóreas no ocurre lo mismo con sus caballos donde hay cuatro modelos semibulto, especialmente dos se utilizan en un gran número de cajas . Uno de ellos hay que adjudicárselo directamente al grabador que trabajaba para él. Nunca he visto en ningún otro fabricante nacional o extranjero un tipo parecido. Sin embargo hay otro que fue producido por Georg Heyde aunque no con mucha profusión y que también reprodujo Baldomero Casanellas para los oficiales de su infantería en 45 milímetros en posición de firmes ( Series con los números 5 y 39 - Batallón firmes - del Catálogo de "La Guerra") y para el grupo de los Scots Greys (Serie número 23 del Catálogo, bajo el nombre de "Dragones ingleses"). Palomeque usó con mucha frecuencia este modelo para sus grupos de caballería en posición de parados. Probablemente el significativo ahorro de metal y la facilidad del fundido fuesen elementos claves que determinaron su uso continuado.

Es el mismo caso que el de un caballo en corbeta que Heyde utilizó con mucha frecuencia y que también usó Casanellas para sus ulanos. Este modelo Palomeque lo usó menos. Está claro que Palomeque debió conocer la producción de Heyde. Con frecuencia al igual que hacía el alemán, ofrecía a sus clientes pequeños dioramas montados sobre una base de latón, algo que nunca realizaron ninguno de los otros fabricantes españoles. Por ello cabría suponer que estos modelos de caballos Palomeque los tomó directamente del de Dresden. Sin embargo hay un tercer modelo que también Palomeque usó con mucha profusión especialmente para sus grupos de caballería en desfile al trote corto: Húsares, Cazadores y en algunos otros como en la caballería de Felipe V, y este modelo era original de Casanellas que usó en su caja de Escolta real a caballo. Con estos datos es posible que los préstamos para estos modelos de caballo vinieran directamente influenciados por el barcelonés. Todos estos modelos son muy parecidos entre sí pero siempre presentan alguna pequeña diferencia en su diseño. Por otra parte Parece que tanto Palomeque como Heyde utilizaron aleaciones con mayor contenido en plomo.

Oficial prusiano a caballo por Heyde













Oficial de Infantería de Casanellas y soldado de Palomeque


Guardia de Corps por Heyde

Lancero por Palomeque
Soldados de la escolta real de Casanellas y Palomeque



miércoles, 29 de octubre de 2014

Palomeque III. Las personalidades

Una de las facetas que exploró Palomeque fue la de realizar en plomo figuras de personajes históricos, fundamentalmente españoles, pero también de otros países, que poco a poco bien como figuras sueltas y especiales o formando parte de grandes cajas fueron apareciendo en el mercado los retratos de los Austrias mayores (Carlos V, Felipe II, Felipe III y Felipe IV), el Cid campeador, los Reyes Católicos, Colón. Napoleón junto a su estado mayor en el que se puede reconocer a algunos de sus mariscales como el príncipe Eugenio de Behaurnais. Alfonso XII y Alfonso XIII de este último existen varias figuras-retrato a pie y a caballo, la reina Victoria Eugenia a caballo con el uniforme de Coronel honorario de su regimiento .En España, Ortelli había comercialziado los retratos de algunos personajes como Fernando VII, Napoléon, Prim, todos ellos en figura plana y a caballo y posteriormente Casanellas y Jiménez una representación de Alfonso XIII a caballo. Pero Heyde, Spenkuch, Gebrüder Heinrich y Haffner en Alemania, Wollner en Austria, C.B:G. en Francia y Britians en Reino Unido sí que lo habían hecho en pleno bulto  y en diversos tamaños. De todos ello parece que la influencia más directa en Palomeque fue la producción de Georg Heyde de Dresde. En todos estos personajes, decorados con la primorosa pintura de mano de sus operarias del taller de Leganés e "inventadas" con notable imaginación por ese desconocido y magnífico grabador filipino que trabajaba para él, aparecen rasgos que hasta cierto punto adelantan lo que después sería la miniatura militar. Nos asombra pensar que una figura aparentemente tan poco complicada como la de Felipe II vistiendo el característico terno negro de sus postreros años de vida que tan bien retrató Sofonisba Anguissola, lienzo que se encuentra en nuestra primera pinacoteca, pudiera llevar por separado tantas piezas: cuerpo. cabeza, gola, bastón y espada y con detalles pintados como el Toisón de oro que colgaba del pecho y en alguna incluso el cordón que soportaba al vellocino.
Imagen del Suplemento nº2
Felipe II
Despiece de Felipe II
Alfonso XIII
Napoleón

sábado, 25 de octubre de 2014

Palomeque II. Las tarjetas publicitarias

Palomeque fue un excelente propagandista y no desaprovechó circunstancia alguna para promocionar su producción de soldados de plomo. La primera oportunidad fue la Exposición Nacional de Juguetes que se organizó en el Palacio de Cristal del Retiro y cuya inauguración se produjo el 19 de octubre de 1924.                                                          
 Para la ocasión Palomeque editó una tarjeta postal en la que en el anverso figuraba una foto de Franzen de la reina Victoria Eugenia de Battenberg a caballo vistiendo el uniforme de coronel de su Regimiento de cazadores, imagen de la que Palomeque ya había producido una preciosa figura con la reina marchando al mando del Regimiento, y en el reverso toda la información publicitaria bien adornada sobre sus soldaditos y la Exposición. En las siguientes imágenes se puede seguir desde la convocatoria de la misma, la nota de prensa de la inauguración y la visita que verificaron los reyes a la misma el 25 de octubre. Algo que Palomeque aprovechó para incluir en su Catálogo ilustrado con litografías a todo color, junto con la crítica que apareció en La Acción. Palomeque, entre otros grupos había preparado para la ocasión una parada militar con el rey al frente en la Plaza de la Armería del Palacio Real  que bautizó con el nombre de "La parada" conjunto que obtuvo finalmente un accésit de honor en la Exposición y que conocemos gracias a la fotografía del mismo que aparece en la página 9 de el suplemento a su Catálogo nº 2 editado en fecha desconocida. 
















jueves, 23 de octubre de 2014

Palomeque I. El regalo


  • La creación de la marca de soldaditos de plomo M. Palomeque "Soldados artísticos en Plomo" en 1922 en Madrid, supuso un hito dentro del mercado juguetero español en general y del mundo sel soldado de plomo en particular cuya producción estaba desde mediados del siglo XIX monopolizada por los artesanos catalanes del ramo.y además un revulsivo para la fabricación de este tipo de productos. El alma del negocio Palomeque que no era  grabador, como ocurría frecuente en otros casos, pero supo rodearse de un equipo al que unido su imaginación, sentido comercial, pasión por lo militar, un exquisito gusto e interés por la historia de España dio una orientación al negocio hasta ese momento desconocido. Cualquier lugar, momento y formato era bueno para la promoción de sus soldaditos de plomo y uno de esto era la presentación. Tenía cajas de tamaño variado en función del contenido y calidad de las figuras con etiquetas diferenciadas: Pero Palomeque trataba de manera exquisita no solo al que compraba un producto más o menos caro; también al que adquiría figuras sueltas, que sus dependientes de la casa en el número 17 de la calle Arenal de Madrid envolvían con primor, en una papel con toda la publicidad posible de la marca impresa en un papel de seda de 26 x 28 centímetros. El receptor de tal paquetito, niño o no tan niño, a buen seguro lo recibiría cual si fuera la golosina más deliciosa que hubiera llegado a sus manos.
  • En la imagen vemos que este paquete contenía una preciosa figura tal vez del que fuera Maestre de Campo del regimiento D. Diego de Estrada y Nava quien bicornio en mano pasa revista a las tropas  y que formaba parte de la gran caja  del nº 3 "Regimiento de la Victoria, D.  Año 1748", número 2084 del Catálogo ilustrado de Palomeque.
     


viernes, 20 de diciembre de 2013

Ramón Labayen In memoriam



RAMÓN LABAYEN. IN MEMORIAM

En la madrugada del sábado, 14 de Diciembre falleció  D. Ramón Labayen Sansinenea en San Sebastián. Con él desparece una leyenda mundialmente reconocida en la creación y decoración de miniaturas militares. Tan sólo hace tres años que celebraba el cincuentenario de su taller, punto de referencia para los coleccionistas y alma mater de sus creaciones en compañía entonces de Fermín Galarreta como escultor y de Román, Antonio, Arturo, Piñero, JR y otros con Ramón a la cabeza, artífices de la decoración de las figuras, origen de los millares de soldaditos hoy repartidos por colecciones de todo el mundo. Curiosamente Ramón no contaba con su propia colección  Una eventualidad a la que desde el año 2000 quiso poner remedio. Comenzó entonces una etapa de creación y pintura en figuras de 54 y 30 mm. que ya no se comercializaron. Ramón estaba construyendo su propia colección en un proceso que en estos últimos años se volvió realmente febril, alternándolo con otras muchas actividades empezando por el cuidado de su familia. Una faceta desconocida, pero que le llevó a realizar numerosos modelos nuevos a la par que recuperaba, remodelaba y pintaba centenares de figuras. El modelado, obra ya enteramente suya desde los años noventa, iba ganando en movimiento, expresión, actitudes y poses que se lograban fraccionando las figuras en múltiples partes a la vez que con esa curiosidad que simpre usó para acercarse a todas las cosas, experimentaba continuamente con nuevos materiales y técnicas de pintado, a la par que se volvía cada vez más exigente en la documentación que utilizaba  para reproducir los uniformes de sus figuras. Esta faceta de su última etapa como creador de miniaturas es, sin duda, la más desconocida.
Ramón vuelve a mostrar su maestría y precisión interpretando como nadie ha sabido hacer hasta el momento, expresiones y tipos, dotando a sus figuras de vida y alejándolas  de estereotipos. Dos figuras del mismo personaje pintadas por él  nunca son idénticas. La evolución en la decoración de las caras en estos últimos años es increíble. A veces es suficiente con unos pocos y vigorosos trazos de pincel para dotar a sus "soldaditos", como los llamaba, de una expresión y vida nunca vistas en figuras decoradas de 54 mm. Su capacidad para detectar errores en cosas que a los demás se nos escapan  (esas piernas están desproporcionadas, le faltan un milímetro de longitud, ese codo no puede estar tan alto... decía)
le hacía repetir el modelo hasta quedar plenamente satisfecho.Aún así, con el paso de los años podía retomar de nuevo una figura para modificar algo que no terminó de convencerle en su momento.
Es esa minuciosidad, el correcto cálculo de las proporciones, la exactitud, el rigor, lo que le ha convertido en un referente de la miniatura militar a nivel mundial.
Trabajador incansable, tenía en mente la elaboración  de varias figuras con las que ampliar su ya  extensísimo catálogo. Algo ya imposible. En sus últimos días me decía que repasando entre las cosas personales que había hecho y que realmente le interesaban estaban sus libros, sus escritos, y ¡como no!, sus soldaditos .

La personalidad de Ramón Labayen es irrepetible. Aunque no volverá a deleitarnos ya con sus nuevas creaciones, Ramón permanecerá siempre vivo cada vez que admiremos cualquiera de sus figuras o recordemos sus amenas tertulias. Ramón, amigo. Descansa en paz